Primer visitante en Dogspital

Si la semana pasada os comentaba la gran idea que han tenido en el Hospital de Can Misses poniendo en marcha el programa Dogspital, una iniciativa que permite que los pacientes ingresados puedan recibir la visita de sus perros,  en esta entrada os quiero contar como fue el encuentro entre un paciente y su perro.305

León llegó a la sala de Dogspital tranquilo, sin apenas distraerse y acompañado por el educador canino del Club Agility de Ibiza. El dueño estaba más intranquilo pues  llevaba  un mes sin ver a su perro del que no se separa las 24 horas del día, algunas mascotas al poder ver a su dueño reducen el estrés ya que pueden estar sufriendo ansiedad  por separación. Para poder acceder a esta sala, León había pasado una valoración veterinaria para ver sí está al día de vacunas como de desparasitación ,  acompañado del educador canino ya había estado antes en  el centro para intentar que el día de la visita se encuentre cómodo en un sitio al que no está habituado. En  el momento en el que se abrió la puerta de la sala, León abandonó la actitud tranquila con la que había llegado para tirar de la correa que le impedía saltar a los brazos de su amo. La hija quiso agradecer al hospital la oportunidad que les han brindado, ya que llevaban un mes sin verse y su padre estaba decaído, casi ni hablabatoniescobar20170710122033-51_g                                                                       fotos:www.noudiari.es

Los encuentros entre ambos seguirán mientras el dueño de León esté ingresado. Esto es  una iniciativa pionera en España que la Unidad de Seguridad del Paciente ha  desarrollado de forma conjunta con los delegados del Colegio de Veterinarios de Baleares, además, es un proyecto altruista que no ha supuesto ningún coste para la administración pública.

Se ha comprobado con los perros de terapia qué  las visitas de mascotas reducen los niveles de estrés de los pacientes, mejoran los signos vitales, mejoran la comunicación entre el paciente y el personal médico, reducen el miedo, la tristezamotivan  a los pacientes a seguir tratamientos que pueden resultar dolorosos. Tranquilizan y distraen a los niños en los momentos críticos como, por ejemplo, cuando se les tiene que colocar una vía.

¡Ojalá qué  muchos hospitales copien esta iniciativa!

Kisses,

Olalla perro

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