Rufo

 

Ayer, se celebró el día de los animales El 4 de octubre se conmemora la muerte de San Francisco de Asís, para él todos los seres vivos (incluidos los animales) eran  hijos de Dios. Es famosa la intervención que tuvo en Greccio  al lograr que un lobo salvaje no atacara más a la población. Por este motivo, he decidido contaros la historia de Rufo, un perro que apareció en Oviedo cuando era casi un cachorro.

Rufo era un cruce de mastín y pastor alemán, falleció en 1997 el día de San Mateo. Los ovetenses se encargaron de cuidarlo y alimentarlo durante algo más de una década, hasta que enfermó y le llevaron al albergue municipal.

Rufo siempre estaba  presente en todo acto de importancia, posaba en fotos institucionales, asistía a manifestaciones y partidos de fútbol. Vivía en la calle amparado, protegido y alimentado por todos los ovetenses. En invierno se resguardaba del frío en los portales. El  Ayuntamiento se encargaba de vacunarle, desparasitarle y darle un buen baño. En  una ocasión, Rufo fue capturado y llevado a la perrera municipal. Fue tal el revuelo y el enfado de los ovetenses, que llegaron a manifestarse  por las calles de la ciudad para exigir su puesta en libertad.

                                      fotos: unaestatuapararufo.com

Se creó una asociación sin ánimo de lucro, “AMIGOS DE RUFO“,  para poder recoger las aportaciones populares. Tras dar luz verde el ayuntamiento al proyecto, se levantó la estatua de Rufo en la confluencia de las calles Uría y Doctor Casal.

Kisses,

Olalla

perro

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