Lo he pasado fatal con la muerte de mi mascota, ¡no tendré otra jamás!

Buenos días,

Es mi primer post, hace un año que HOLA! me dio la oportunidad de escribir este blog. Pero entonces… mi perrito Lucho, falleció y la verdad no me apetecía mucho escribir por aquí.

Os cuento un poco todo el proceso; Lucho era un Staffordshire bull terrier. Desde pequeñito supimos que tenía un problema de corazón, por lo que a pesar de ser un perro muy juguetón y aventurero, tenía limitaciones en cuanto a su ritmo respiratorio y cardíaco… El pobrecito en verano lo pasaba fatal con el calor que tenemos en el sur…

Este año habría cumplido 10 añitos… ya era mayor por lo que su veterinario nos aconsejo por su enfermedad y para el bien de su espalda, ponerlo a dieta, y así lo hicimos.

Por suerte para él y para nosotros, en Diciembre de 2015, apareció en nuestra vida Flaco, un galgo que nos encontramos abandonado en la puerta de casa y que hoy día es uno más en nuestra familia. Flaco ayudó mucho a Lucho a hacer ejercicio en forma de juegos.

Todo iba genial hasta que un día en casa de mis abuelos, Lucho entró en un cuarto donde mi abuelo guarda sus aperos de riego…. Y por una terrible mala suerte Lucho alcanzó un cubo en el que había veneno para caracoles…

Fuimos a su veterinario y después de 24 horas justas, de un largo día y una horrible noche, de convulsiones, vómitos, diarres… Intentar parar al veneno de mil y una formas… Su débil corazón no aguantó y Lucho se fue al cielo, con su hermano Gacho… otro perrito que tuvimos y murió ya de muy viejito…

Aprovecho para deciros que aunque no lo creamos, el veneno de caracol es de los más mortales, tanto en humanos como animales, tiene un color llamativo (en niños, y mascotas) un azul esmeralda, y un sabor dulce que provoca que sigan querer comiéndolo. No se conoce antídoto alguno para frenar este veneno. Y según varios expertos, una mascota puede sobrevivir a él con graves secuelas e incluso pudiendo morir semanas después…. Su efecto es rápido y de no estar con un experto el humano o animal moriría en las primeras convulsiones por un fallo cardíaco.

Dicho esto… Quería hablar aquí sobre la gente que tras fallecer su mascota no quiere volver a encariñarse de otra para no sufrir de nuevo. Creo que es un gran fallo… Meses después de la muerte de Lucho apareció en nuestra vida Bimba, una cachorrita de Staffordshire bull terrier.

No solo nos ha alegrado la vida a nosotros, también a Flaco que lo pasó muy mal con la ausencia de Lucho. Bimba es como cualquier cachorro, puro nervio, juegos, besos, besos, mas besos, mordiscos…

Mi chico, Flaco y yo le hemos puesto mucha paciencia y ya esta hecha una mujercita, que nos recuerda muchísimo en todas sus manías y gestos a su angelito Lucho.

Después de contaos esto espero que nunca digáis ni siquiera penséis en no volver a tener una mascota. Porque además de que ellos nos necesitan, nosotros los necesitamos mucho más. Nos borran las tristeza, nos ayudan a hacer deporte porque siempre nos acompañan, hacen tu vida más amena, aunque a veces hagan alguna que otra trastada…

Todo eso merece la pena. Además no creo que nadie deje de relacionarse con otras personas cuando un ser querido fallece… Es un duelo más por el que hay que pasar. Y para las familias con niños, les ayuda y enseña que la vida es un ciclo y que todos estamos aquí solamente de paso.

Dicho esto quiero cerrar mi blog animándoos a tener mascota; perros, gatos, pájaros, tortugas… cada uno lo que más le guste!

¡Pero los animales tienen mucho que enseñarnos de la vida!

Este era sin duda su lugar favorito en verano.. La Playa!!

LUCHO. Este era sin duda su lugar favorito en verano.. La Playa!!

 

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