Mis mascotas

12mar 14

Cuando el miedo a estar solos les supera

 

ansiedad

Hay muchos perros que temen la soledad. Este problema de comportamiento se llama ansiedad por separación, y es bastante frecuente. Casi un 25% de las consultas de etología son por una crisis causada por ella. A diferencia de otros problemas como la agresividad este tipo de ansiedad no afecta a la salud pública pero es igualmente grave para la mascota y el propietario que la sufren por diferentes factores, pero sobretodo porque provoca mucha insatisfacción en el  propietario pudiendo llevar al abandono.

¿Qué es la ansiedad por separación?

Este problema de comportamiento aparece siempre cuando el perro no tiene contacto con el dueño, bien cuando los propietarios no están en casa o bien cuando los propietarios están en casa pero el perro no puede estar con ellos

En general, los perros normalmente no muestran ninguna conducta especial cuando están solos o como mucho están un poquito más tristes y se ponen a dormir o no comen. Pero hay un grupo que experimenta una ansiedad muy grande que se manifiesta de la siguiente manera:

1. Aumento de la actividad: destruyen cosas como puertas, alfombras, ropa….

2. Aumento de las vocalizaciones (lloro y ladridos)

3. Pérdida del control voluntario de la defecación o de la micción

 A menudo estos animales muestran también anorexia, vómitos, diarrea o dermatitis por lamido. Estos comportamientos nos indican que el perro está padeciendo un grave estrés y que es necesario su tratamiento. Este comportamiento suele empezar antes de que el propietario salga de casa (cuando se pone el abrigo, prepara el bolso,coge las llaves, etc…) y suele llegar a su punto de máxima expresión entre los 30 y 60 minutos de estar solo. Además, cuando el dueño regresa, es recibido por el animal de manera muy efusiva.

Hay que tener en cuenta que la eliminación inadecuada, la conducta destructiva o la excesiva vocalizacion no son sinónimos de ansiedad por separación.

 

¿Qué factores hacen que un perro pueda padecerla?

Los perros machos y mestizos han demostrado tener más incidencia. Además, los animales que han sufrido un trauma o que han sido abandonados también tienen más papeletas de padecerla.  Este tipo de ansiedad puede aparecer en cualquier edad, pero predomina en perros adultos o mayores que han sido adoptados.

¿Por qué aparece?

1. Separación temprana de la madre, que no ha permitido una correcta conducta de independencia y no le ha enseñado a estar solo.

2. La domesticación del perro ha dado lugar a perros más infantiles, que presentan a veces conductas de cachorro.

3. Alguna fobias escondidas como un abandono, atropello…

 4 . Experiencias traumáticas ocurridas a edades muy tempranas, como los castigos sin sentido, que hacen que el animal desarrolle esa conducta porque se siente atemorizado ya que no puede predecir su entorno y no sabe que va a pasar.

 5. Un exceso de apego del perro por sus dueños, en muchas ocasiones reforzado por los propios dueños.

 6. La frustración y el aburrimiento.

¿Cómo se puede diagnosticar?

Siempre tenemos que consultar con un veterinario, que nos pautará un tratamiento y una serie de acciones que tenemos que seguir estrictamente. El veterinario sospechará que tu mascota padece este trastorno si:

 

1. Aparece en ausencia de los propietarios

2. Se manifiesta a los pocos minutos de la salida del propietario ( la mayor intensidad se produce a la hora de estar solo)

¿Se puede tratar?

El pronóstico es bueno y la mayoría de casos se resuelven. Pero la colaboración del propietario es muy importante y es posiblemente el factor fundamental . La ansiedad por separación no se resuelve castrando ni mediante el castigo, que lo agrava. Encerrarlo o comprar un segundo perro tampoco ayuda.

El tratamiento incluye dos partes: el adiestramiento del animal y la administración de fármacos. El adiestramiento no es fácil y requiere de la participación de toda la familia. Consiste en evitar reforzar su ansiedad y su dependencia al propietario. Esto lo conseguiremos evitando prestarle atención, es decir, lo tenemos que ignorar cuando el nos pida atención, tenemos que ser nosotros cuando decidamos a que hora  se da el cariño. En cierto modo estamos haciendo como la mama perro durante el destete. También debemos habituar al perro a que no asocie nuestras salidas con ansiedad. Para esto debemos hacer gestos o costumbres que tengamos al salir (coger las llaves, ponernos el abrigo…) pero no salir a la calle. También podemos hacer simulaciones de salidas cortas, esto es más difícil,  ya que normalmente nuestros horarios laborales no nos permiten  estar saliendo y entrando cada 5 minutos…. También es bueno que el perro haga salidas largas y  hay que comprarle juguetes que lo estimulen cuando no estemos, pero no hay que darselos ni pasear justo antes de irnos, ya que lo puede asociar a un signo de nuestra marcha y empezar a causarle estrés.  Todo esto se tiene que acompañar  con un tratamiento farmacológico, y….mucha paciencia.

Etiquetas: , , ,

Un comentario

  1. Yo tengo algo claro para cuidar a mi mascota, y es que nunca la dejo sola, mucho menos cuando no vamos a estar en casa por más de un día. Además, siempre tratamos a mi perrita con mucho cariño.

    Responder

Deja un comentario

*