Mi encuentro con Sara, uno de mis grandes desafíos

 

Sara del Valle viene siendo mi hermana mayor, realmente toda una damita, de pelaje blanco, orejas rozadas y unos penetrantes ojos azules que a cualquiera enamora, pero para mí el poder convivir con ella fue todo un gran desafío.

A mi llegada a la casa de mis mamas, jamás imagine que me esperaban tres personitas iguales que yo pero de diferentes edades.

Papá me acepto de una vez, aunque fue muy graciosa su reacción, al verme se sorprendió, no se si fue por mi diminuto tamaño o porque ya no eran tres, ya eramos cuatro en casa. Mi hermana Selva su reacción fue totalmente de celos, no aceptaba que su lugar de la más pequeña en casa fuese desplazado por mi presencia, para ella era mejor ignorarme y no tomarme en cuenta, pero Sara, su curiosidad siempre ha ido mucho más allá de todo límite, fue la única que muy sigilosamente se acercó para observarme con mayor detenimiento y mejor claridad, logrando al mismo tiempo establecer su jerarquía o estatus dentro de la manada, su carácter indomable, su visión de como debía ser tratada y de no llegar a mantenerme dentro de estos límites establecidos su humillación iba a ser a gran escala, situación que fue percibida por mis mamas y que fue atendida inmediatamente.

Durante mi niñez en muchas oportunidades fui humillado por Sara, comportamiento jamás aplaudido en casa o permitido, muchas veces fue reprendida fuertemente y entendí que cada uno de nosotros al igual que los humanos transmitimos momentos de inseguridad por temor a ser desplazados o por temor a dejar de ser amados.

Es muy importante que aquellos papás que tengan una situación igual o similar a lo que a mí me sucedió, sepan comprender que los gatos somos animales muy inteligentes y como los humanos transmitimos y canalizamos nuestras emociones de diferente formas y maneras, es así como esperamos de cada uno de nuestros papas humanos una guía correcta sobre nuestro comportamiento y no reaccionar inequívocamente como regalarnos o abandonarnos, recuerda que cada uno de nosotros tanto tú como yo, nacemos con muchas interrogativas que poco a poco con amor, paciencia y devoción hacemos de nuestro convivir no un gran desafío sino una historia sin fin de grandes emociones. Recuerda, los animales no somos un souvenir.

Morocotta.-

Morocotta y Pascual

 

 

 

 

 

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