Mis mascotas

octubre, 2013

18oct 13

Éramos pocos y parió la abuela

Como lo leéis, lectores y lectoras: somos uno más en casa.

Grace fue encontrada por una señora que no se la podía quedar y la iba a volver a dejar, enfermita y todo, en la calle. ¡Allí entró en escena mi propia madre! Y Grace se vino a casa.

No está adoptada, sino en acogida porque somos más que en la tribu de los Brady; pero si no apareciera una familia responsable para ella, Grace se quedaría con nosotros.

Grace antes de llegar a casa

Grace antes de llegar a casa

 

Perdifita y yo nos lo hemos tomado bastante bien. Yo soy un gran protector de la infancia, pero ella es muy particular. La última vez que tuvimos gatos de acogida, les jispiaba como si no existiera un mañana. Sin embargo, ha madurado y esta vez está tan encantada como yo con Grace.

Como está en tratamiento, Grace tiene que tomar jarabe y recibir gotas varias veces al día. Ya la desparasitaron y debió de hacer efecto, porque hoy en el popó tenía unas horribles lombrices con aspecto de angulas que mucha pinta de vivas no tenían.

Ahora lo importante es que se recupere pronto, porque en su estado no se puede ir a ninguna casa.

Lo único que no me gusta es que ella come paté y mousse y nosotros pienso para gatos esterilizados, lo cual me indigna bastante. ¡Hasta Ramón le quiere robar la comida!

Duerme un montón y Mamita la mete con ella en la cama. Grace es muy agradecida y se le echa encima. La quiere mucho, porque a la señora que la recogió no la dejaba apenas tocarla ni quería comer lo que le daba. Pero mi madre tiene algo especial para los animales, todos la queremos y los gatos aún más.

Os preguntaréis, ¿y porqué ese nombre? Mi madre se estaba debatiendo entre Amanda, Alejandra e Irene, pero de pronto se acordó de Gréis, alias la Malaúva, que es la gata de su amiga Irene. Irenota se la robó a un vecino hace años y es más conocida por su sobrenombre: la Malaúva. Grace no tiene mala uva, pero se ve que Mamita le quería dar carácter. La grafía se debe a que así es como el nombre de Grace Kelly, uno de los iconos favoritos de mi progenitora junto con María Callas y Eva Perón. ¡Que en esta casa somos todos finísimos!

Chocada de patas.

 

Seguir leyendo