Mis mascotas

septiembre, 2014

28sep 14

En otoño, reflexiona el angora y acaba hasta el moño

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El calor y la angora son una bomba de relojería, eso lo sabe cualquier angora turco que me esté leyendo.

Harto ya de sudar la gota gorda, se me ocurrió una gran idea. Sí, ahora, que empieza el otoño, pero en mi casa aún hace calor.

Un caluroso día de agosto, a mi abuela se le cayó una toalla en la bañera. Entonces, yo pensé… ¿Y si cambio de camastro? Así que abandoné la cuna y me dispuse a desparramar mi angora en la bañera, todo lo largo y peludo que soy. Pronto me secundaron Perfidita y Grace, mis dos hermanitas. Creo que he comentado alguna vez que no tienen personalidad y que soy su líder indiscutible.

Así que ahora han retirado nuestra cuna, debido a la negativa de volver a dormir allí hasta que vuelva el frío.

Hace poco decidí hacer una maldad, aunque tuve la mala suerte de ser sorprendido en plena fechoría.

Me subí a la mesa del salón, y en un frutero metálico que allí había, me senté a miccionar con toda mi maldad. Me pillaron in fraganti y, después de la consabida bronca, el frutero desapareció.

¡A ver qué se me ocurre la próxima vez! Algo para culpar a mis hermanitas, no sé, ¿quizá rapar a Perfidita? ¡Tengo que pensarlo!

Por cierto, el verano que viene, mi madre se casa y se va presumiblemente a Bali de viaje de novios. Yo, que soy un gato viajado, me estoy planteando colarme en la maleta y emprender vuelo hacia allí. Hace tiempo salió en la prensa un gato que se había infiltrado en un viaje de sus dueños de esa forma y llegó tan feliz. ¿Por qué no puedo yo?

Chocada de patas.

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09sep 14

La noticia del verano es que estoy lleno de hermanos

La familia crece a pasos agigantados.

Crece mucho.

Hace tres meses, mi madre apareció con una cría de felino peligrosamente parecida a mí.

Salve-el-atún

Salve-el-atún

Esta. Se llama Salve-el-atún. ¡Salve-el-atún! ¡Qué nombre más raro para una mascota!

Al parecer, en un arranque de originalidad se acordó de una gata que salía en un libro de Isabel Allende.

Hoy, el Atunsito cumple cuatro meses.

Está con nosotros porque la dueña de su madre, una anciana de pueblo, dejó que los cinco gatitos recién nacidos crecieran para matarlos después, por la falsa creencia de que mamando la gata no volvería a quedar preñada. Cuando se cansó de tenerlos en el pajar, los metió en un saco y los llevó al río para ahogarlos. Afortunadamente, se cruzó con unos chicos que avisaron a una amiga suya animalista. Esta chica los acogió en su casa y puso un anuncio en una red social.

Por suerte, todos encontraron casa inmediatamente y a día de hoy están muy bien.

Pero… ¿pensabais que había vuelto de mi retiro de angora turco para hablaros de una gata que ni siquiera me cae bien?

¡Pues estáis muy equivocados!

He entrado para comunicaros que MI MADRE ESTÁ EMBARAZADA DE CUATRO MESES.

¡¡¡Voy a tener un hermanito!!!

Es un niño y va a nacer sobre el 15 de febrero.

¡Ya no voy a ser el gallo de la quintana, como se dice en Asturias!

Después de tres hermanitas menores, me imaginaba que vendría otra. Mi madre también y ya le hablábamos a la barriga llamándola por su nombre, ¡pero nuestro gozo en un pozo! (Sobre todo el mío) Tendré que compartir mi reinado con un crío que me despertará de mi siesta llorando. ¿Os parece bonito?

Quiero aprovechar para advertirles a todas las embarazadas que los gatos podemos estar perfectamente entre ellas. Mi madre tiene cuatro, más la colonia que cuida, y sus análisis están perfectos. Palabras de los médicos, si no se come nuestro popó, es imposible que contraiga nada.

Ella más bien piensa que las embarazadas que abandonan a sus gatos no lo hacen tanto por ignorancia como por aprovechar la excusa para deshacerse de nosotros. Yo ni confirmo ni desmiento… pero opino que quien se deshace de un animal, que somos para siempre, no está capacitado para criar a nadie. ¿Qué les van a inculcar entonces a sus hijos? ¿Que pueden tener un perro hasta que se cansen, que luego ya lo darán o llevarán a la perrera? ¡Hace falta muchísima concientización aún!

Por otra parte, es genial que los niños se críen entre animales, porque entonces tendrán muchas menos posibilidades de desarrollar alergias. ¡Somos todo ventajas!

Ahora me voy a dormir, si es que este calor le permite a mi angora no agonizar del calor.

¡Chocada de patas!

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