Mis mascotas

04may 13

Quien con cobayas duerme apestando se levanta

rhada

Lectores y lectoras, al fin ha llegado el momento de hablaros sobre Rhadamés. Rhada es mi cobaya, tiene dos años y hace uno que lo adoptamos. Llegó desde Madrid, víctima de un desahucio. Tristemente, el resto de sus compañeros terminaron en manos de criadores, pero a él lo salvamos y desde esa fecha mora en mi domicilio.

Se trata de una mezcla entre rata y conejo con costumbres tan extrañas como ponerse a hablar solo a voces día sí y día también a las 4 am. Si le cepillas las melenas, no duda en chillar como si lo estuvieras torturando, que miedo nos da que cualquier día los vecinos llamen a la policía por su culpa, por su culpa y por su gran culpa.

Resulta que el otro día mi abuela tuvo a bien cogerme en brazos, exclamando a continuación: “¡Hay que ver lo mal que huele este gato! Ferny, ¿se puede saber dónde te has metido?”. El enigma se resolvió cuando, un rato después, me sorprendió durmiendo la siesta dentro de la jaula de Rhada, en su compañía.

Rhada hace popó como una cabra, así que por mucho que le limpies la jaula, siempre te encontrarás con un puñado de regalitos que nuestra rata fabrica a ritmo vertiginoso. Yo, extrañando a Perfidita, que con la convalecencia estaba descansando en otro cuarto, me puse cariñoso y decidí hacer siesta junto a Rhadamés. Pero claro, me tumbé sobre su paja defecada y salí de allí apestando a estiércol.

perfi3mayo13

Para los interesados en el estado de mi hermanita Perfidita, os diré que el lunes, después de once días de la histerectomía, le quitaron los puntos. El martes no tuvo mejor idea que pasar su áspera lengua por la cicatriz, aún tiernita, abriéndosela un poco. Mamita corrió al vete como alma que lleva el demonio y allí le inyectaron antobiótico y ahora le tienen que aplicar diariamente una pomada cicactrizante y está tomando antibióticos en pastillas mañana y noche. Ya está mucho mejor, pero no nos fiamos de quitarle el collar isabelino, del cual ella está harta, pareciendo además una lámpara.

Chocada de patas.

Etiquetas: , ,

12 comentarios

  1. Ferny, querido… no eches la culpa a Rhada… que todos sabemos cómo te huelen los pies…

    A ver si Perfipú puede vivir ya sin la lámpara esa…

    Responder
  2. Muy bonito tu cobaya Ferny, pero que te sirva de lección, mejor duermes la siesta en la cama de tu mami que después la gente dice que el “oloroso” eres tú.
    Chocadita

    Responder
    • fernyturkishangora

      Es un cobaya precioso, con mis mismos colores y de mi propiedad.
      No, si mi cama está a un metro de la jaula de Rhada…

      Responder
  3. Tai

    Mmm! quien será al fin el “oloroso”?????????
    Carlitos dice que tú. Tú dices que es Rhadamés.
    A Perfi que su eterno enamorado le manda unos besitos caribeños y que se ponga bien cuanto antes.

    Responder
  4. Tu échale la culpa al pobre Rada que todos sabemos de dónde sale el olor. Lo siento Ferny pero, «Alea iacta est »

    ¡si hasta tu abuela lo dice…! jeje!

    Responder
  5. Y dile a Perfidita que un poquito más de paciencia y a Rhada que perdone, que antes he escrito Rada.
    Y tu date una ducha, cochinote…jejejejee!
    ¡A quien se le ocurre contar esto que has contado…¡ay Ferny, Ferny!

    Responder
    • fernyturkishangora

      Cuanta envidia…
      ¡Lo cuento porque dice mi madre que lo que nos hace vulnerables son los secretos, fat cat!

      Responder
  6. ¡¡¡Yo quiero hacerme seguidora de esta web sensacional!!!

    Responder

Deja un comentario

*