Mis mascotas

30sep 13

La operación de los espolones.

¡Hola de nuevo!

Hoy quiero contaros qué ocurrió con las patas traseras de Whisky y qué nos animó a operarle de ello.

Whisky nunca nos ha dejado cortarle los espolones sin que se pusiera excesivamente violento y arañara, gruñera e incluso “mordiera” a la persona que intentaba cortárselos. Y ante la imposibilidad de hacerlo, fui a la clínica veterinaria a preguntar qué podíamos hacer.

El espolón había crecido y el perro se quejaba porque le hacía daño, por lo que el veterinario, que comprobó con sus propios ojos que no se podían cortar, me planteó la idea de operar para cortarlos con bisturí, coser y olvidarnos de ellos para siempre. Yo tenía miedo de la operación y de la sedación pero era una posible solución, por lo que lo pensé y decidimos operar.

Operación

 

En la foto anterior está en la sala de operaciones, una vez acabada la operación, ya con las patas vendadas y antes de despertarse de la sedación. A él no le dolió en ningún momento y los resultados han sido los esperados. No hemos vuelto a tener problemas con los espolones de Whisky. La herida cerró completamente, ha vuelto a salir pelo en la zona y no se aprecia la cicatriz. A Whisky no le han vuelto a molestar.

Los días con las patas vendadas hacía vida normal, andaba perfectamente y se adaptó a las vendas desde el principio. En cuanto a la sedación, yo sí que noté que estuvo más tranquilo después de la operación hasta que se le pasó el efecto.

La operación tuvo una duración de una hora aproximadamente y Whisky pudo salir andando de la clínica :)

En cuanto al precio, la clínica, los cuidados posteriores… os puedo resolver las dudas si me enviáis un comentario.

¡Un saludo a todos! ¡Hasta la próxima! ;)

 

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