Tenía que viajar hasta Kansas, pero… ¡Irgo acabó en Japón!

Si el otro día os contaba la triste historia de Kokito, hoy os quiero contar la rocambolesca historia de Irgo. Este pastor alemán subió al avión junto a su familia (en la bodega) en un vuelo que tenía que ir de Portland a Kansas City pero acabó en Japón. Así como leéis, a Irgo le metieron en un vuelo a Japón y no a Kansas City. Esta historia la ha vuelto

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